Amar

[E]lla! Una de las personas más importantes de mi vida, razón de mi existir, la persona que pinta de azul mi cielo, que alumbra mis noches, que da vida a mi corazón. ¡Ella! Tania.

Hace unos años (1996) dejé mi feudo, repartí mis territorios entre mis más fieles súbditos, con su palabra de impartir justicia en mi ausencia… me armé con mi hatillo al hombro y millones de sueños en la cabeza y comencé a trotar por el mundo en su busca… recorrí miles de kilómetros, atravesé cientos de valles y rios, conocí decenas de países y gentes, crucé los siete mares, subí las montañas más altas y visité las cuevas más profundas… buscándola… ¡oh, mi dulce doncella!… viví mil y una aventuras, luché en cientos de batallas, en todas ellas fui perdedor (¿hay algún ganador en la guerra?), pasé noches en vela buscándola… ¡Oh cuanto la quería aun sin conocerla!…

Años más tarde, con el cuerpo cansado y el alma en pena, con el corazón roto por no haberla encontrado volví a mi tierra esperando encontrar aquello que en “tan buenas manos” dejé… todos mis sueños esfumados, toda mi pasión suprimida, TODA mi vida perdida :(…

Cansado de caminar me aparté del sendero y me eché, boca arriba, en un esplendoroso y verde campo de tierno pasto… hacía horas que el sol se había ocultado por la última de las colinas del oeste, aquella con forma de volcán y un enorme pino en lo alto… mi alma seguía llorando, y mi corazón castigado por la realidad se había roto en mil pedazos…

¿Donde estabas Tania? La había buscado por todos los lares del mundo, en la sombra más oscura, en el laberinto más obtuso, nada me había impedido buscarla… ¿Realmente existía esa belleza, esa perfección, esa mujer con la que yo soñaba?

– ¡Tania, Tania! – gritaba con las pocas fuerzas de mi ser, un grito de impotencia… de sueños rotos, de esperanzas perdidas… entonces abrí los ojos… y …. ¿que era aquello?

Por un momento pensé estar en uno de esos maravillosos sueños que me había hecho recorrer el mundo… no me atrevía a parpadear… ¿y si al volver a mirar TODO se esfumaba? Quería que aquel “espejismo” fuera eterno… La habia encontrado…

Una estrella de un fulgor indescriptible, de una fuerza arrolladora, de una belleza exuberante, de una tierna picardía, de una sinceridad sin mancha, de … era ella… mi corazón (¿o debería decir el SUYO?) comenzó a latir, los trozos se unieron y esta vez mucho más fuertes… nuevos sueños afloraron en mi interior como si de un almendro en primavera se tratara… ¡Tantos años buscando vanamente!…. cuando la tenia aquí, en mi cielo.. fiel a su promesa de alumbrarme eternamente… Me levante… alcé mis manos… y deseé subir con ella… ¡SOY EL HOMBRE MÁS FELIZ DEL MUNDO! (¿alguien lo duda?)

¿Como empezó todo?