Al tajo… al tajo… que se hace tarde

Hace ya unos dias que volví al trabajo… si, después de 7 semanas cuidando de Naira fue raro volver. El primer dia tras la vuelta, los quehaceres de UPCnet, empresa en la que estoy, se antojaban aburridos y tediosos. Mi cuerpo estaba en la oficina, pero mi mente seguía pensando que Naira estaba durmiendo cerca, que pronto debería cambiarle los pañales o que era la hora de su biberón.

Dedicarme a cuidar de mi pequeña, a mantener la casa, a lavar, limpiar, a hacer la comida… ha resultado muy gratificante. Debo decir que al principio, antes de empezar a cuidar de la peque pensé que tendría mas tiempo, mas tiempo para mis cosas… pero me equivoqué.

Cuidar de un bebé, aunque sea tan linda como la nuestra, requiere tiempo y dedicación… pero tiene una contraprestación tan bonita, montañas de sonrisas, de miradas, de caritas que te dicen todo con un ‘uuuuuuhhhhh‘, un ‘aaauuuu‘… un idioma tan extraño como revelador.

Han sido unos dias mágicos, con momentos de no saber que hacer, los primeros dias, pero con mañanas enormes en las que descubrir los primeros pasos de mi hija en esta vida. Estos mágicos momentos no hubieran sido posible si Tania, mi querida dulcinea, no hubiera aceptado compartir el periodo de baja materal conmigo. Muchas gracias cariño, esto es algo que jamás te podré devolver, puesto que ha sido una de las vivencias mas grande de mi vida.

A todos los que leeis os lo recomiendo. Intentad pasar un tiempo con vuestro hij@, enfrentaros sólos a él… puesto que la relación que se establece es muy diferente, muy enriquecedora… algo que no me hubiese imaginado.

Muchas gracias por unos momentos tan súblimes que quedaran por siempre en mis recuerdos… Besitos cariños 😛

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One Comment


  1. Esther

    11 Diciembre 2008 at 15:58

    Una familia se construye y es un gran trabajo, un enorme trabajo, muchas felicidades queridos amigos.

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