Barriguita a los 3 meses
26 de Enero de 2008 @ 16:09 - tania
Ya llegamos al tercer mes, mi cuerpo ya está mas redondeado y la pancita se hace notar. Los malestares han desaparecido aunque debo decir que he pasado los 3 primeros meses muy bien, ya que solo me han molestado ciertos olores y sabores pero no he vomitado ni me he mareado ni he tenido esas náuseas matutinas que algunas mujeres tienen.
El lunes por fin podremos ver a nuestr@ cosit@ en mi interior. Estamos impacientes ante ese momento y por supuesto esa primera foto estará pronto en circulación entre los familiares y aquí colgada en la web para que todos podamos ver a nuestro cigronet. Mis suegros dicen que ya empezaran a sacar el parecido a través de la eco, jajaja.
Lo que se han intensificado son los cuidados de Paco, que si como esto, que si no debo comer lo otro. Nos han prestado el libro Que se puede esperar cuando se está esperando (autores varios) así que ahí además de una guía paso a paso de cada mes, también hablan de la dieta de una mujer embarazada que más o menos ya la seguíamos. Pero descubrimos por ejemplo que es mejor tomar leche y yogur desnatado en lugar del entero, así que hoy nos hemos aprovisionado de una cantidad de leche semidesnatada para las próximas semanas y esta tarde iremos a buscar yogures desnatados. Leer el resto de la entrada »
En 2008, Tania y Paco serán tres…
25 de Diciembre de 2007 @ 17:23 - pakus1 de Diciembre de 2007
- ¿No estas durmiendo? – le pregunté
- No, me he desvelado… ¿vamos?- preguntó
- Yo también… – respondí incorporándome
Eran las cinco y media de la madrugada, a través de la ventana podía ver como fuera todavía era noche. Tania y yo nos habíamos desvelado simultáneamente. Ninguno hacia ruido, pensando que el otro estaba intentando coger el sueño. Finalmente nos miramos…
Fuimos directos al baño y abrimos el paquete. Volví a leer las instrucciones, por quizás cuarta vez desde que lo habíamos comprado.
Seguimos el procedimiento paso a paso, fijándonos en no cometer ningún error. Llegó el momento de esperar… los cinco minutos se hicieron eternos. La duración del tiempo es tan relativa.
Segundos que pasaban como fichas de domino cayendo una detrás de otra, en las que estaban impresas sueños, emociones y esperanzas.
Pasó el lapso establecido y… allí estaba… dos líneas de color púrpura sobre un fondo blanco. ¡Estamos embarazados! ¡Vamos a ser padres!
- Te quiero vida – le dije mientras la besaba
- Y yo mi amor – me correspondió











